¿Adónde ir?

 
La Oveja          

Negra


Barcelona es una ciudad fantástica; me encanta porque es muy animada y viva. Hay muchos lugares turísticos como museos, parques e iglesias para visitar durante el día además de los bares y clubs para experimentar la vida nocturna. El bar que mis amigos y yo frecuentamos es La Oveja Negra. En catalán, este bar se llama L’Ovella Negra. Esta taberna rustica es un establecimiento muy popular entre los turistas y los vecinos jóvenes de Barcelona por la sangría dulce y la cerveza barata.

Para empezar, La Oveja Negra esta ubicada en el barrio de El Raval, muy cerca de Las Ramblas. La primera vez que fui a La Oveja Negra, yo casi perdí la taberna porque la calle no esta iluminada y la entrada es de madera oscura. El interior del bar es muy atractivo y bienvenido porque el ambiente es muy relajado; la gente está ahí para hablar con sus amigos. El bar se parece al mundo viejo porque la iluminación es cálida; no hay muchas lámparas. También, para mobiliario, hay taburetes pequeños y mesas de madera. Generalmente, hay espacio amplio pero los viernes y sábados, el bar tiene mucha gente y muchas veces no hay espacio para sentarse. Hay varias mesas de billar que a los hombres les encantan. La Oveja Negra ofrece comida pero nunca la he probado; la carta principalmente consiste en tapas. La mayoría de la gente bebe sangría. La sangría es simplemente deliciosa y similar a Kool-Aid en Los Estados Unidos; una jarra de sangría cuesta 10.50 euros, así que es muy barata.      

Hay otra taberna de La Oveja Negra en el barrio de Poble Nou y es enorme. Esta ubicada en la parada de Marina de la línea roja del Metro. Me gusta este bar porque los precios son más baratos que la taberna de El Raval; una jarra de sangría cuesta 8.50 euros. Pero, en mi opinión,  la taberna original es más divertida. 

En suma, cada estudiante en el Programa de Knox debe visitar La Oveja Negra por lo menos una vez. Es una experiencia divertida y la sangría es fantástica.

 

Ali Koetters nos presenta uno de los locales más informales que gustan a los jóvenes, tanto españoles como extranjeros.